Bailando sin luz

“Nadie ve nunca nada si no es en la oscuridad”

G. K. Chesterton

Lo desconocido en esencia es inseguridad, es todo aquello que pertenece al reino de lo que no se puede controlar y donde también  está la muerte. Creo que por eso tal vez le tememos a la oscuridad porque ésta nos sugiere la presencia de lo desconocido; porque sugiere una cercanía del terreno donde se encuentra la muerte. Todo lo que se nos presenta al nacer es desconocido y, al ser así, es algo extraño que le tengamos miedo a lo desconocido, a la oscuridad, siendo ésta la madre de todas las cosas que se han manifestado (y que se manifestarán) ante nosotros.  Pero hay algunas personas en nuestra cultura que gustan de este desconocimiento, de esta oscuridad. Miles Davis le decía a todos los músicos que tocaban con él: “don´t play what you know, play what you don´t know.” ¿Hay una explicación para esta idea? Digamos que si tratas de hacer lo que ya conoces, nunca harás algo nuevo. Si pasas imitando, nunca serás original. Por lo pronto debemos agradecer a aquellas personas a las que le gusta bailar en la oscuridad.

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Mística Espiral

Fluxus, La monte Young, The Velvet Underground, drone music, Theatre of Eternal Music, Neo Dadá, Marian Zazeela , Jon Hassel, 60´s, Garrett List…En síntesis, una telaraña en constante desarrollo un corte arbitrario en una masa indefinida. Un corte arbirtrario que, cabe recalcar, es él el que se corta, y se proclama como un algo aparte, un proceso de suspensión, en un universo donde todo es un fragmento no desfragmentado de una bola infinita de plastilina, un ouroboros eterno.

Prismania

La cotidianidad es un camino que puede bifurcarse. Quizás se deba a que nosotros no entramos en cuadrículas. Quizás se deba a que la cotidianidad es una broma de mal gusto. Quizás se deba a que hay momentos que no dependen de nosotros, pero que nos conducen a nosotros mismo, es decir,  a un laberinto o una tormenta o algo conflictivo por el estilo. Quizás sólo son las posibilidades que invaden de improviso.  Sea como sea, los relojes pueden ocupar un lugar cada vez más predominante. Ellos pueden robarte tu tiempo. Quizás sólo hay una cosa/consejo más que decir: Nunca dejes de bailar y nunca  dejes de embarcarte en aquellos trances de polifonía antídoto del reloj.

Sin palabras.

Pd: las formas, los colores, las luces, y la imaginación que no para. Las palabras tratan de cazar mariposas, pero fallan.

Pd2: ¿Alguna valoración? ¿Lo que hay en este video son hechos? si lo son ¿dónde sucedieron?¿en la calle donde fueron pintura estática?¿o en la compu de los que ven la sucesion de pinturas?

Hablando sobre la fortaleza

Se supone que todos tenemos o buscamos en algunos momentos un apoyo. Así se supone que la sociedad se construye con una ayuda mutua, que si no se ofrece se puede buscar, y que tiene por función asegurar el bienestar de todos sus miembros. Suena tranquilizante, al menos a primera vista, pero esta afirmación generalizada tiene su caliche*. Si todos nos apoyamos en alguien, la sociedad se transforma en una fila kilométrica de fichas de dominó y todos sabemos que las fichas de dominó no son infinitas. Entonces si alguien busca apoyo en otro cuando cae, necesita de la estabilidad del otro para no caer, pero ¿quién nos asegura la estabilidad del otro? Pues la asegura un otro que también necesita de la estabilidad de un otro para no caer. El resultado se resume en una frase de Píndaro (parafraseo): Todos vivimos bailando en el filo de una navaja.

*En mi país “caliche” es un término que se utiliza para aludir a los agujeros que se hacen en los globos de aire.

Pequeñas anécdotas sobre los cuadrados

Tranquilo señor. Usted es libre y gracias a esa libertad que con tan bondadoso esfuerzo nuestros antepasados buscaron es que usted finalmente tiene la posibilidad de ser un cuadrado. Sí, quizás usted tenga otra forma, pero descuide los cuadrados pueden capturar y cercenar todo. Así que relájese, déjese llevar libremente por sus ambiciones económicas y colóquese dentro de un cuadrado. Es cierto, quizás en algún momento de su vida tal vez el cuadrado le pueda ganar y asfixiarlo, pero tenga en cuenta que el cuadro igual se verá muy bonito.

El escape tradicional

Debemos mirarnos de vez en cuando. Somos adeptos dionisíacos. La sobriedad y la medición perfecta  pertenecen a un reino que nos aburre. Según Baudelaire tenemos un deseo por el infinito. Tratamos de romper nuestros esquemas perceptivos. ¿Alguien se ha preguntado por la señal que dejan ver estas acciones? ¿Alguien ha notado que hay un descontento del cual escapamos? Quizás sea la idea de progreso llevada por un camino poco tradicional. Quizás es un intento por enfrentar con una sonrisa el hastío que un mundo escurridizo proporciona. Quizás sea nuestro lugar… efímero, estético, misterioso.

La seguridad, círculo de tiza

Hay un miedo. Este miedo trata de no ser, de evitarse, pero para lograrlo necesita seguridad. Esta seguridad es más o menos un rompecabezas con la imagen de una estabilidad que se puede perpetuar. Para la mala suerte de este miedo que trata de no ser, el número de piezas del rompecabezas es infinito. Siendo así, esta seguridad nunca llega a completarse, por lo tanto es obsoleta.

-¿Recomendaciones?

Adiós y cuidado con las pirañas.

Kawsaxkuna en lo muerto

¿Lo inerte puede expresar vida? ¿Las herramientas son seres vivientes? Las personas podemos expresar vida por medio de elementos que no están vivos, eso quizás es definitivo. ¿Qué hay de misterioso en ello? Quizás mucho, quizás la vida humana tenga algo esencial a ella que no es su cuerpo, y que sería lo que albergaría esta esencia (¿estamos hablando del biopoder de Foucault?… ni idea).  Los dejamos con este corto de Elaine Silva para que reflexionen sobre ello.

Violencia y ternura

Nekojiru Gekijou a muchos les podrá parecer un brote injustificado y absurdo de sadismo, algo así como una versión embrionaria de Happy Tree Friends. No se engañen, esta comparación es un insulto para Nekojiru Gekijou. Este anime nos presenta un mundo, quizás muy diferente al nuestro, pero quizás (y creo que en esto radica su impacto real) igual al nuestro. Racismo, egoísmo, el olvido de un bien común, lo aplastante de las circunstancias…Todo esto es Nekojiru Gekijou. Pero Nekojiru maquilla su crueldad, o mejor dicho, tiene una estética de ternura que se impone sobre sus personajes como una máscara y nos obliga a ver cómo la imagen no puede opacar el impacto de las acciones, es más, incita a sospechar de esta imagen tan inocente.

Pd: Un capítulo me hizo llorar.

Pd2: Nekojiru Gekijou está más cerca de Doraemón de lo que piensas…

Pd3: Happy tree friends es una copia banal de Nekojiru Gekijou.

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